El gobernador nombró a su profesor de tenis con un sueldo que sería de 10 mil pesos. Con el mismo sueldo fueron nombrados el profesor de educación física que atiende a los hijos con discapacidades de la vicegobernadora Alicia Pregno y el yerno de Domingo Carbonetti, uno de los cercanos de De la Sota que más sospechas cosechó en la última década. Los tres fueron designados en el directorio de la Agencia Córdoba Deportes, donde se suman a otro grupo que de ex deportistas con escasa experiencia en la gestión pública. Son doce, se supone que todos cobran lo mismo. Amiguismo, una forma de nepotismo, tráfico de influencias, ñoquismo, todos nombres que quizá no remitan a figuras del Código Penal pero sí a una forma extendida de corrupción. Aquí, el conteo que publicó Eugenia Mastri en La Voz.
22 de febrero de 2012
Corrupción con De la Sota
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29 de enero de 2012
Qué se discute en Famatina
Las falencias de la política minera argentina y su reflejo en las protestas de Famatina.
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28 de enero de 2012
Mi vida en Urca
Gran retrato escrito por Graciela Mochkofsky sobre el barrio Urca, de la capital cordobesa, que quiere registrar a las empleadas domésticas, albañiles y otros pobres que ingresan a trabajar al barrio. La adolescencia, los miedos de clase, la frontera.
11 de enero de 2012
Cosas que hay que contar
Esta nota publiqué hoy en La Voz, sobre el cierre de la Casa del Niño del Padre Aguilera, dos meses después de que una investigación en la que revelamos los abusos sexuales que ocurrían contra los niños del hogar. Otra prueba de que las cosas deben contarse para que sean tomadas en cuenta.
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18 de diciembre de 2011
Fiestas
Generalmente escapo de las fiestas institucionales, empresariales, de todas las fiestas "nales", con sus planeadas espontaneidades, sus plaquetas, sus premios, su alegría a reglamento, sus modos obscenos de comprar años de vidas ajenas disfrazándolos de reconocimientos, sus calculadas domesticaciones, su legitimación de horrores domésticos, su comercio de gratitudes, sus módicas y agradecidas multitudes. Pero hoy la pasé muy bien en una fiesta que podía tener mucho de eso. Estuve con personas muy parecidas a mí, tomé buen vino, me reí y, sobre todo, pude entregarles algo muy valioso a dos personas que quiero. En realidad no entregué nada, fui apenas un intermediario por dos breves segundos de un cartón enrollado que nunca podrá resumir todos los esfuerzos, todos los sueños, todas las puteadas, las noches sin dormir, todo lo que suponemos significa este ritual que llamamos una carrera, un estudio. Una de esas dos personas no me invitó: me obligó a ir. Hasta compré remera y me puse unos zapatos que me sacaron dos enormes ampollas de mierda. La otra persona es parte de un grupo de esos que nos tocan pocas veces, esos capaces de transformar una clase en una breve celebración pese al pizarrón, pese a la avenida doble sentido de las expectativas, pese a los cuadernos. Aprendí a valorarla más un día que contó por acá lo que le pasó una noche de indignación en alguna perdida vereda de Nueva Córdoba. Soy deudor de ambas, y de muchos más con los que también me habría gustado salir en la foto. Eso nada más. No se puede agregar mucho. No se puede agregar más que las palabras mágicas de siempre. Perdón. Felicidades. Y muchas gracias.
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16 de diciembre de 2011
Jorge Petrone va a juicio
Finalmente la Justicia cordobesa resolvió sobre un caso que publiqué hace bastantes años. Una mujer me llamó y me contó que le querían quitar un valioso terreno ubicado junto a la autopista a Villa Carlos Paz. ¿A quién acusaba? Nada menos que a Jorge Petrone, dueño de la constructora e inmobiliaria Gama, quizá la más activa del rubro en la provincia de Córdoba. Esta es la noticia de la elevación a juicio del empresario que publica hoy La Voz. Cuelgo abajo la resolución completa de la elevación a juicio, porque no creo que esté en ningún otro sitio, para que podamos ver la vergüenza que es, muchas veces, la Justicia cordobesa. Para que veamos cómo los jueces quieren adaptar la ley cuando al frente tienen a un poderoso.
AUTO NÚMERO: QUINIENTOS VEINTICUATRO. Córdoba, quince de diciembre de dos mil once.- VISTA: La presente causa caratulada “García, Oscar Abelardo y otros p.ss.aa. de falsedad ideológica, etc.”
AUTO NÚMERO: QUINIENTOS VEINTICUATRO. Córdoba, quince de diciembre de dos mil once.- VISTA: La presente causa caratulada “García, Oscar Abelardo y otros p.ss.aa. de falsedad ideológica, etc.”
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26 de septiembre de 2011
Curas, abusos y pedofilia en la Iglesia de Córdoba
Ayer apareció públicado en La Voz mi informe Pero igual fueron sacerdotes, sobre los casos de un cura que abusó y mató a un adolescente, y otro que fue descubierto pagando por sexo con niños en una plaza de Córdoba. La novedad no son los casos en sí, ocurridos hace varios años, sino el hecho de que ahora se conoce que ambos curas fueron denunciados mientras estaban en el Seminario Mayor de Córdoba, por compañeros suyos, pero igual las autoridades del seminario los ordenaron sacerdotes. La nota fue la más leída en la edición digital del diario de ayer, recibió numerosos comentarios, rebotó mucho en las redes sociales, fue colgada en varias páginas extranjeras de información católica o sobre la Iglesia. Pero hoy, en el resto de los medios cordobeses, creo que no ha sido mencionada en ninguno. La responsabilidad que aparece teniendo en el caso el obispo Carlos Ñáñez, que era director del Seminario al momento de ordenar a uno de los sacerdotes involucrados, quizá haya sido un disuasivo para que algunos medios eligieran hacer lo mismo que hizo la Iglesia durante muchos años frente a estos casos: guardar silencio.
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12 de septiembre de 2011
Mi conspiración favorita
Qué sería del mundo sin las teorías conspirativas? ¿Qué sería, en la época de la sobresaturación informativa, una vida sin rumores, sin afirmaciones incomprobables, sin maquinaciones imposibles, sin complots gubernamentales, sin intrigas que involucren a corporaciones homicidas? Todo sería más aburrido, sin duda.
Porque, aunque a los refutadores de leyendas se les haga un nudo en el estómago, ¿quién se resiste a dejar volar la mente unos segundos y escuchar, por ejemplo, a la sueca Maj Britt Theorin, ex integrante del Parlamento Europeo hasta 2004, quien hace pocos días afirmó que Estados Unidos creó el huracán Irene, que amenazó con inundar Nueva York, para desviar la atención internacional de la invasión y el bombardeo a Libia?
Mi nota completa, acá.
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1 de septiembre de 2011
Yo no soy Candela
El caso Candela es de lo más pornográfico que hemos producido en lo que va del año. Lo hicimos con la invalorable colaboración de casi todos. Fueron ustedes. Fuimos nosotros. La puesta en escena emocional, la progresión dramática del relato, la apelación a los lugares comunes del género, el recurso político de la escena griega de una madre descubriendo el cadáver de su hija, el calor obsceno que despedían las pantallas en millones de livings, la explosión de autoindulgencia, el narcotizante autoconformismo -¡qué pueblo solidario que somos!-, la demagogia de las portadas, la banalización de las salidas -¿así que todos somos Candela?-, la propuesta de abismos para aniquilar otros abismos, los corrales llenos de berridos expiatorios, la confortable miopía, el vergonzoso retardo de la gratificación, luego la resolución esperable y tranquilizadora de que todo esto le ocurrió a otros. Y que venga la próxima entrega de la serie. Pornografía. Me resisto a copiar lo que dice sobre eso la Wikipedia.
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24 de agosto de 2011
20
Todo periodista debería recibir un arma reglamentaria cuando cumple 20 años de profesión.
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17 de agosto de 2011
Los subsidios de Olga
El periodista Edgardo Litvinoff acaba de subir a la web la versión digital completa de su libro En el nombre del pobre. Es una muy buena investigación periodística sobre el uso político que hicieron conocidos políticos de millonarias partidas de subsidios originalmente destinadas para pobres y ancianos. José Manuel de la Sota y Olga Riutort son dos de los nombres que juegan un papel preponderante en esta trama.
Podés leer el libro acá
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10 de agosto de 2011
ADN Papel no llegó al año de vida
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15 de junio de 2011
La situación en La Mañana
Nota sobre las condiciones en que se trabaja en el diario La Mañana de Córdoba.
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12 de junio de 2011
El gurú que odia a las mujeres
Así comienza la nota que publico en La Voz sobre el Maestro Mehir, un particular gurú instalado en las sierras de Córdoba:
Vive de incógnito en Córdoba hace más de 10 años. Instaló su refugio en la montaña, a más de mil metros de altura, donde construyó un hotel y su propio teatro para esperar el final de los tiempos acompañado por 100 de sus guerreros barbudos y pelilargos. Cree que todas las mujeres son siniestras y las convence de que les otorgará iluminación espiritual a través del sexo, método que lo ha transformado en el probable padre de unos 17 hijos, con diferentes discípulas.
Nunca se presenta con su nombre verdadero, esquiva las fotografías y las apariciones públicas. Habita una casa de tres plantas en Villa Carlos Paz, a pocos metros del lago San Roque. Se hace llamar maestro Mehir, es un gurú de 53 años y sus seguidores –que pagan para permanecer a su lado– están convencidos de que es la reencarnación de Cristo.
Seguir leyendo acá:
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7 de junio de 2011
Noticias del periodismo militante
Nota de Jorge Lanata sobre Eduardo Aliverti/García publicada hoy en el diario Libre, de Buenos Aires.
EDUARDO NO SE LLAMA ASI
Se llama, en verdad, Eduardo García. Luego se agregé el apellido materno. Eduardo García Aliverti. De eso me enteré hace ya años, cuando rastreábamos la lista de los que habían sido favorecidos con créditos irregulares del Banco Hipotecario en la época radical. Así figuraba, Garcia Aliverti.
Trabajé con Eduardo hace muchos, muchos años, contratado por su productora en la mítica Radio Belgrano, en un programa llamado Sin Anestesia. Allí me ocupaba de las notas de investigación. Eduardo nos pagaba una miseria, y en negro; él, por su parte ganaba una suma sideral, como si fueran 10.000 pesos de ahora contra 500 que cobrábamos nosotros, para dar un ejemplo.
En aquellos años Eduardo estuvo brevemente “de moda” y se la pasaba dando - y cobrando – charlas en diversos sitios. Allí supe, por primera vez, que también iba a una cena más o menos numerosa si le pagaban para hacerlo. Siempre fantaseaba con el momento crucial: ¿En qué momento le darían el sobre con la plata? ¿En el postre o al llegar? Nunca lo supe.
Eduardo estaba en aquel momento cerca del PC; creo que aún lo sigue estando: el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y el Creedicoop, las empresas de fachada del partido auspiciaban puntualmente todos sus programas, y él obedecía difundiendo sus gacetillas y candidatos.
Lo llevé a Página/12 apenas sacamos el diario, ofreciéndole lo que aún hoy sigue haciendo. Una columna semanal en la que incluso hoy, 24 años después sigue perdiendo con la sintaxis. Cuando unos meses más tarde comenzamos a publicar Rosario/12, yo estaba de viaje y le pedí que fuera en mi nombre al lanzamiento:
- Este diario que fundamos con Lanata y Tiffenberg, entre otros… - comenzó Eduardo que nunca había trabajado en la redacción y enviaba las columnas.
En aquel tiempo, Eduardo, - que ahora se espanta porque asisto a TN y canal 13 – co-conducía un programa de debate con Carlos Varela, un periodista pinochetista de triste renombre. No sé desde cuándo conocía a Varela, pero sus vínculos con la derecha militar eran ambiguos y se perdían en la noche de los tiempos.
Eduardo publicó junto a Néstor J. Montenegro en 1982, con editorial Nemont, un reportaje a Galtieri titulado Los nombres de la derrota. Puede conseguirse en Mercado Libre a un precio módico. La presencia de Galtieri en el libro es anónima; se lo identifica como “una alta fuente militar”, y en las 112 páginas se justifica su conducción de la guerra.
El libro se publicó poco después de la derrota, y era el descargo del general alcohólico ante un locutor y un periodista.
Ahora Eduardo dicta clases de moral desde la radio de José Luis Manzano y Daniel Vila. Antes trabajó en Rivadavia, la emisora del testaferro de Coti Nosiglia.
Es lo que se dice un tipo versátil. Tiene una gran voz y nada, absolutamente nada para decir.
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9 de mayo de 2011
La corrupción judicial
La tapa de la última El Sur, en la que contribuyo con un texto escrito tiempo atrás, sobre la corrupción y los acomodos de las familias tradicionales de Córdoba en el Poder Judicial.
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Porqué el periodista no puede ser gatoperro
Entrevista que me hizo Fernando Agüero para su portal de noticias de Carlos Paz:
¿Cómo ves la pelea entre los medios, la disputa entre el periodismo militante y el otro, el de las grandes corporaciones?
Generalmente la sigo sentado, frente a la computadora (risas). No, ahora en serio: al principio me parecía una pelea en algún punto necesaria. Sentía que hacía falta lavarle la cara a varias supuestas verdades de la prensa, que era bueno que el periodismo recibiera un golpe cuestionador y también ocupara por un rato el banquillo del culpable, que quizá le serviría para corregir algunos desbordes y atenuar el festival de vanidades del que suele rodearse. Pero ahora ya no pienso más así. Me parece una pelea histérica que no lleva a ninguna parte. Ni el Gobienro ni sus lamebotas periodísticas están dispuestos a dejar de lastimar la libertad de prensa en nombre de la libertad de prensa, ni los grandes grupos periodísticos están dispuestos a dejar de usar de rehén la libertad de prensa cuando en realidad hablan de su libertad de empresa. Creo que no existe periodismo de grandes corporaciones, eso me suena a gacetillas de difusión, a oficinas de ganasueldos que escriben a favor o en contra de Dios según lo que le pidan sus patrones. Menos existe el periodismo militante, a pesar de toda esta onda Revolución y Sahumerio de montones de pibes que creen que porque descubrieron que existía algo llamado política ahora son dueños de verdades absolutas, y escriben o hablan convencidos de que fueron poseídos por el espíritu ambulante de Rodolfo Walsh. Rodolfo Walsh nunca dejó de hacer un periodismo de calidad profesional, no cerraba un ojo para ver la mitad de la realidad que le convenía. El periodismo militante es una mentira, es un oxímoron, es una expresión compuesta por dos términos antitéticos: o sos periodista o sos militante, no podés ser gatoperro,es una criatura antinatural digna de la Isla del Doctor Moreau, un bicho que sólo cree que tiene cabeza, es apenas un buen negocio para muchos de esos militantes, es una ciencia ficción. Un escritor francés, Michel Houllebecq dice que el compromiso político llevó a la literatura al embrutecimiento. En el caso del periodismo, la militancia política nos conduce al ridículo.
¿En qué lugar crees que queda el periodista común y corriente, el que tiene que salir a laburar para comer?
No me gusta plantearlo en esos términos. Porque si todo se reduce a que tenés que hacer el trabajo para salir a comer, entonces hagamos algo más digno: renunciemos. Vayamos después a robar desde un despacho de gobierno, a coimear desde una empresa contratista, seamos cajeros de alguien o hagamos algo peor todavía: seamos abogados. No creo que se pueda ser periodista sólo pensando en que hago lo que hago para poder bancar la cuenta del supermercado. Entiendo que para muchos este trabajo se haya convertido en solamente esto, entiendo que la mayoría de las empresas periodísticas están hace mucho tiempo sólo interesadas en contar cuántos centímetros cuadrados o segundos de publicidad vendieron y se pasan por la rabadilla no sólo la calidad periodística sino también su misión social y política como sostenes de una sociedad democrática. Ok, todo eso es una mierda. Pero yo no quiero ser parte de eso, yo quiero trabajar poniendo mi cara y mi firma en cosas que no me produzcan vergüenza, no opinando a sueldo, no viviendo con el teclado esponsorizado. Repito, entiendo que al final cuando llegás a tu casa el asunto exige que puedas pagar la cuenta de Epec y los gastos de la escuela de tus chicos, pero no podría ver al periodismo sólo como una fuente de seguridad económica; que cada vez lo es menos, dicho sea de paso. ¿Cuántos periodistas en Córdoba se hicieron ricos con el periodismo? Creo que ninguno. ¿Cuántos viven muy bien gracias al periodismo? ¿Una docena, dos docenas de personas, tres docenas? Es nada. Hay 200 abogados en Córdoba que viven mejor que ellos, hay 200 médicos que viven mejor, hay 200 futbolistas que viven mejor, hay mil, dos mil fiscales y jueces que viven mejor, hay 500 políticos ladrones que se aseguraron una vida mejor. Desde este punto de vista, al menos, no habría que cargar las armas contra el periodismo y los periodistas. En su mayoría son tipos honestos, que hacen este trabajo porque les gusta, sabiendo que nunca van a ser ricos haciéndolo, y que todavía no creen que todos los días se visten de movileros, de productores o cronistas sólo porque quieren tener cubierto el bolsillo. Además, los que cobran mejor no son los mejores periodistas, la meritocracia en este oficio, al menos en Argentina, no existe. El productor televisivo Jorge Zapata me dijo hace algunas semanas que en Córdoba, para destacarse, un periodista no tiene que mostrar valor, sino complicidad. Creo que en más de un sentido eso es cierto.
¿Qué pensás de lo que está sucediendo con los medios digitales, con los blogs y con la participación de los lectores a través de las redes?
En general me gusta y disfruto mucho del cambio que están produciendo las nuevas tecnologías en el periodismo, en los medios, en los periodistas y también en lo que antes llamábamos el público, o la teleaudiencia y cosas por el estilo. Tengo un blog hace años, tuiteo todos los días, experimento con la última cosa nueva cada vez que puedo, cada vez me gusta más escribir para la edición digital de La Voz porque te da otra adrenalina, respuestas inmediatas, puteadas y caricias y eso está bueno. Pero también más de una vez, al final del día, pensé: ¿qué mierda hice gastando todo ese tiempo en escribir pavadas para que las lean 50 personas o para que desaparezcan en pocas horas cuando sean tapadas en la web por la noticia del mono que baila cumbia o el gusano que se comió una lapicera? Y no tengo respuestas. Sé que me gusta hacerlo y sé que también es un poco frívolo hacerlo y de golpe alguno te pregunta "Che, Carreras, por qué no investigás el choreo tal, o el crimen tal en vez de perder tiempo escribiendo boludeces?" Y tiene razón. Pero también sé que hay una razón en desarrollar estas formas nuevas de comunicarse, sé que lo que hoy seguimos llamando periodismo va a seguir vivo en medios como estos que hoy están empezando a nacer.
¿Como periodista de investigación, crees que en algun modo se está perdiendo la esencia a partir de la proliferación de otros modos de hacer periodismo?
No. Soy muy optimista con respecto al periodismo de investigación. Quizá va a desaparecer medio diario, con sus grillas y sus horóscopos y agendas a cuesta, pero el periodismo de investigación va a seguir ahí. Y creo que, al ser más necesario, se va a fortalecer. Lo que no necesariamente significa que las próximas grandes investigaciones periodísticas aparezcan publicadas en medios periodísticos, están surgiendo formas nuevas muy interesantes.
¿La literatura periodística sigue dando novedades o pensas que se quedó en la disputa entre bandos?
No, siempre ofrece novedades, por eso son periodísticas. Quizá esté faltando un poco de atención, un poco menos de ruido, un poco menos de culos y un poco más de sensatez. Todo llega, supongo. Son épocas.
Con las nuevas tecnologías ¿Pensás que está bueno o no que cualquiera persona pueda hacer periodismo?
Creo que es un error creer que cualquier persona puede hacer periodismo o se convierte en periodista por sacar una foto de un accidente y enviarla por mail a un medio o colgarla en Twitter. De la misma manera que yo no me creo cirujano cada vez que me automedico ni arquitecto cada vez que le arreglo la casa al perro. Cualquier papagayo puede decir Carpe Diem, pero no deja de ser un papagayo. Yo llevo 20 años automedicándome y todavía no tengo ni voy a tener nunca el título de médico colgado en la biblioteca. El periodismo implica ciertas técnicas, cierto respeto a una forma de trabajar, de pensar, a ciertos estándares, a cierta formación, al desarrollo de una cierta mirada. Por supuesto que igual puede haber periodistas ignorantes o amateurs eternos, pero es más improbable. Prefiero pensarlo por la positiva: que mucha gente quiera participar en el armado y la emisión de las noticias es un regalo enorme para nosotros, los periodistas, y tenemos que devolver esa generosidad y ese interés participativo siendo más responsables, más empáticos y más dignos en nuestro trabajo de todos los días.
¿Cómo ves la pelea entre los medios, la disputa entre el periodismo militante y el otro, el de las grandes corporaciones?
Generalmente la sigo sentado, frente a la computadora (risas). No, ahora en serio: al principio me parecía una pelea en algún punto necesaria. Sentía que hacía falta lavarle la cara a varias supuestas verdades de la prensa, que era bueno que el periodismo recibiera un golpe cuestionador y también ocupara por un rato el banquillo del culpable, que quizá le serviría para corregir algunos desbordes y atenuar el festival de vanidades del que suele rodearse. Pero ahora ya no pienso más así. Me parece una pelea histérica que no lleva a ninguna parte. Ni el Gobienro ni sus lamebotas periodísticas están dispuestos a dejar de lastimar la libertad de prensa en nombre de la libertad de prensa, ni los grandes grupos periodísticos están dispuestos a dejar de usar de rehén la libertad de prensa cuando en realidad hablan de su libertad de empresa. Creo que no existe periodismo de grandes corporaciones, eso me suena a gacetillas de difusión, a oficinas de ganasueldos que escriben a favor o en contra de Dios según lo que le pidan sus patrones. Menos existe el periodismo militante, a pesar de toda esta onda Revolución y Sahumerio de montones de pibes que creen que porque descubrieron que existía algo llamado política ahora son dueños de verdades absolutas, y escriben o hablan convencidos de que fueron poseídos por el espíritu ambulante de Rodolfo Walsh. Rodolfo Walsh nunca dejó de hacer un periodismo de calidad profesional, no cerraba un ojo para ver la mitad de la realidad que le convenía. El periodismo militante es una mentira, es un oxímoron, es una expresión compuesta por dos términos antitéticos: o sos periodista o sos militante, no podés ser gatoperro,es una criatura antinatural digna de la Isla del Doctor Moreau, un bicho que sólo cree que tiene cabeza, es apenas un buen negocio para muchos de esos militantes, es una ciencia ficción. Un escritor francés, Michel Houllebecq dice que el compromiso político llevó a la literatura al embrutecimiento. En el caso del periodismo, la militancia política nos conduce al ridículo.
¿En qué lugar crees que queda el periodista común y corriente, el que tiene que salir a laburar para comer?
No me gusta plantearlo en esos términos. Porque si todo se reduce a que tenés que hacer el trabajo para salir a comer, entonces hagamos algo más digno: renunciemos. Vayamos después a robar desde un despacho de gobierno, a coimear desde una empresa contratista, seamos cajeros de alguien o hagamos algo peor todavía: seamos abogados. No creo que se pueda ser periodista sólo pensando en que hago lo que hago para poder bancar la cuenta del supermercado. Entiendo que para muchos este trabajo se haya convertido en solamente esto, entiendo que la mayoría de las empresas periodísticas están hace mucho tiempo sólo interesadas en contar cuántos centímetros cuadrados o segundos de publicidad vendieron y se pasan por la rabadilla no sólo la calidad periodística sino también su misión social y política como sostenes de una sociedad democrática. Ok, todo eso es una mierda. Pero yo no quiero ser parte de eso, yo quiero trabajar poniendo mi cara y mi firma en cosas que no me produzcan vergüenza, no opinando a sueldo, no viviendo con el teclado esponsorizado. Repito, entiendo que al final cuando llegás a tu casa el asunto exige que puedas pagar la cuenta de Epec y los gastos de la escuela de tus chicos, pero no podría ver al periodismo sólo como una fuente de seguridad económica; que cada vez lo es menos, dicho sea de paso. ¿Cuántos periodistas en Córdoba se hicieron ricos con el periodismo? Creo que ninguno. ¿Cuántos viven muy bien gracias al periodismo? ¿Una docena, dos docenas de personas, tres docenas? Es nada. Hay 200 abogados en Córdoba que viven mejor que ellos, hay 200 médicos que viven mejor, hay 200 futbolistas que viven mejor, hay mil, dos mil fiscales y jueces que viven mejor, hay 500 políticos ladrones que se aseguraron una vida mejor. Desde este punto de vista, al menos, no habría que cargar las armas contra el periodismo y los periodistas. En su mayoría son tipos honestos, que hacen este trabajo porque les gusta, sabiendo que nunca van a ser ricos haciéndolo, y que todavía no creen que todos los días se visten de movileros, de productores o cronistas sólo porque quieren tener cubierto el bolsillo. Además, los que cobran mejor no son los mejores periodistas, la meritocracia en este oficio, al menos en Argentina, no existe. El productor televisivo Jorge Zapata me dijo hace algunas semanas que en Córdoba, para destacarse, un periodista no tiene que mostrar valor, sino complicidad. Creo que en más de un sentido eso es cierto.
¿Qué pensás de lo que está sucediendo con los medios digitales, con los blogs y con la participación de los lectores a través de las redes?
En general me gusta y disfruto mucho del cambio que están produciendo las nuevas tecnologías en el periodismo, en los medios, en los periodistas y también en lo que antes llamábamos el público, o la teleaudiencia y cosas por el estilo. Tengo un blog hace años, tuiteo todos los días, experimento con la última cosa nueva cada vez que puedo, cada vez me gusta más escribir para la edición digital de La Voz porque te da otra adrenalina, respuestas inmediatas, puteadas y caricias y eso está bueno. Pero también más de una vez, al final del día, pensé: ¿qué mierda hice gastando todo ese tiempo en escribir pavadas para que las lean 50 personas o para que desaparezcan en pocas horas cuando sean tapadas en la web por la noticia del mono que baila cumbia o el gusano que se comió una lapicera? Y no tengo respuestas. Sé que me gusta hacerlo y sé que también es un poco frívolo hacerlo y de golpe alguno te pregunta "Che, Carreras, por qué no investigás el choreo tal, o el crimen tal en vez de perder tiempo escribiendo boludeces?" Y tiene razón. Pero también sé que hay una razón en desarrollar estas formas nuevas de comunicarse, sé que lo que hoy seguimos llamando periodismo va a seguir vivo en medios como estos que hoy están empezando a nacer.
¿Como periodista de investigación, crees que en algun modo se está perdiendo la esencia a partir de la proliferación de otros modos de hacer periodismo?
No. Soy muy optimista con respecto al periodismo de investigación. Quizá va a desaparecer medio diario, con sus grillas y sus horóscopos y agendas a cuesta, pero el periodismo de investigación va a seguir ahí. Y creo que, al ser más necesario, se va a fortalecer. Lo que no necesariamente significa que las próximas grandes investigaciones periodísticas aparezcan publicadas en medios periodísticos, están surgiendo formas nuevas muy interesantes.
¿La literatura periodística sigue dando novedades o pensas que se quedó en la disputa entre bandos?
No, siempre ofrece novedades, por eso son periodísticas. Quizá esté faltando un poco de atención, un poco menos de ruido, un poco menos de culos y un poco más de sensatez. Todo llega, supongo. Son épocas.
Con las nuevas tecnologías ¿Pensás que está bueno o no que cualquiera persona pueda hacer periodismo?
Creo que es un error creer que cualquier persona puede hacer periodismo o se convierte en periodista por sacar una foto de un accidente y enviarla por mail a un medio o colgarla en Twitter. De la misma manera que yo no me creo cirujano cada vez que me automedico ni arquitecto cada vez que le arreglo la casa al perro. Cualquier papagayo puede decir Carpe Diem, pero no deja de ser un papagayo. Yo llevo 20 años automedicándome y todavía no tengo ni voy a tener nunca el título de médico colgado en la biblioteca. El periodismo implica ciertas técnicas, cierto respeto a una forma de trabajar, de pensar, a ciertos estándares, a cierta formación, al desarrollo de una cierta mirada. Por supuesto que igual puede haber periodistas ignorantes o amateurs eternos, pero es más improbable. Prefiero pensarlo por la positiva: que mucha gente quiera participar en el armado y la emisión de las noticias es un regalo enorme para nosotros, los periodistas, y tenemos que devolver esa generosidad y ese interés participativo siendo más responsables, más empáticos y más dignos en nuestro trabajo de todos los días.
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23 de abril de 2011
Martín Caparrós contra el ecologismo bobo
Comencé a leer Contra el cambio sólo porque lo escribía Martín Caparrós, sin interés especial por el tema del libro, la imposición de la teoría del calentamiento global como una verdad indiscutible por la cual todos deberíamos flagelarnos cada día que -humanos destructivos- seguimos con vida. Es una crónica periodística, es un ensayo, es una crítica directa hacia un ecologismo bobo tan en boga en la actualidad. Ese ecologismo milenarista que pareciera disfrutar de la probabilidad del apocalipsis cercano y que en los últimos años se ha convertido en el colmo del pensamiento políticamente correcto: está bien asustarlo desde los jardines de infantes, está bien propagarlo desde las bancas del Congreso, está bien salir a gritarlo en marchas callejeras y queda bien recitado por actores que saltan del guión de la comedia televisiva a la condena contra la lixiviación con cianuro. Caparrós, mientras da media vuelta al mundo por lugares presuntamente amenazados por lo que hoy se llama el calentamiento global, va lanzando golpes contra los lugares comunes de esa teoría. Identifica los aspectos conservadores y reaccionarios que esconde una ideología ecologista que intenta venderse como progresista, y dice que, en definitiva, no debiéramos ser tan vanidosos, ni creernos los únicos que vivimos tiempos importantes. Que la humanidad siempre ha demostrado tener cartas bajo la manga y que el hambre y la desigualdad planetaria son temas mucho más reales e importantes que la desaparición de una oruga en Camboya. Aunque no se coincida con lo que Caparrós dice, no deja de ser un placer leer a alguien cuyo pensamiento es atractivo hasta cuando es arbitrario y caprichoso. Caparrós piensa contra la corriente, cada vez parece más cómodo en su papel de iconoclasta o, para decirlo por la positiva, podríamos decir que hace el apreciable esfuerzo de ser honesto con sus propias ideas y miradas. El libro está salpicado de sentencias brillantes que critican el ecologismo presente, y de reflexiones que ridiculizan modas como la de los alimentos orgánicos o el nuevo rousseaunismo y su idea bucólica y desfasada de la naturaleza. Una muy buena lectura.
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17 de abril de 2011
Otra guerra de ADN
Esta nota publico hoy en La Voz sobre las últimas novedades en la herencia Manubens Calvet:
Es un exceso. Una exageración burlona. La historia de la herencia del hacendado de Traslasierra desborda cualquier vaso y cualquier dique. Juan Feliciano Manubens Calvet fue una anomalía que brotó en el polvo de una de las zonas más infortunadas de la provincia de Córdoba. Empezar vendiendo hatos de leña y terminar comprando el latifundio más grande de la Argentina no es cualquier cuento. Como tampoco es un cuento cualquiera llevar 30 años muerto, bien enterrado y desintegrado bajo tierra, y continuar siendo el centro de una batalla que, aunque trata sobre los genes, se parece más a una enfermedad virósica que contagia y afecta todos los organismos que toca.
La nota sigue acá
Es un exceso. Una exageración burlona. La historia de la herencia del hacendado de Traslasierra desborda cualquier vaso y cualquier dique. Juan Feliciano Manubens Calvet fue una anomalía que brotó en el polvo de una de las zonas más infortunadas de la provincia de Córdoba. Empezar vendiendo hatos de leña y terminar comprando el latifundio más grande de la Argentina no es cualquier cuento. Como tampoco es un cuento cualquiera llevar 30 años muerto, bien enterrado y desintegrado bajo tierra, y continuar siendo el centro de una batalla que, aunque trata sobre los genes, se parece más a una enfermedad virósica que contagia y afecta todos los organismos que toca.
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11 de abril de 2011
Nora Dalmasso y los genes
En la última El Sur, Hernán Vaca Narvaja analiza hacia dónde va el caso Nora Dalmasso. En esta otra nota, cuento que el ex juez federal Miguel Rodríguez Villafañe acusó al camarista Luis Rueda de haber intentado organizar un atentado contra él, en los años '80.
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