23 de febrero de 2009
Acá también se comenta cine...
Encontré la película hace varias semanas en uno de esos videoclubes que alquilan películas bajadas de Internet. Me gustó mucho, sobre todo por su manera de mostrar la miseria extrema sin hacer neorrealismo y sin bajar línea y, simultáneamente, sin abandonar su intención de ser una fábula cinematográfica con final feliz. Ahora leo esta muy buena crítica de Enrique Lacolla sobre Slumdog Millionaire, que me hace acordar a sus viejas críticas en las que a partir del último producto -bueno o malo- de la industria del cine elaboraba profundos análisis sociológicos, artísticos y políticos que eran un placer leer. Yo las leía varias veces y las coleccionaba en una época, para nada lejana, en la que las críticas ni siquiera se molestaban en informar si la película había sido exitosa o no en las boleterías, y no se paraban sobre ese dato, globo marketinero al fin, para a partir de ahí justificar las reseñas intelectualmente desnutridas que abundan hoy en los medios.
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4 comentarios:
Estimado Sergio, creo que viste una copia trucha de alguna versión trucha, porque la película de ese título que yo ví el otro viernes en el cine, no tenía ni el principio, ni el transcurso ni el final felices.
Lo que yo sí ví, fueron imágenes espectaculares de una de las más grandes villas miserias del mundo, que me duelen tanto como los cientos de villas miserias de Córdoba.
También ví repetirse el mismo fenómeno que en nuestro país: demasiada gente vive pendiente de lo que les tira la televisión de la Capital, y discute si es justo o nó que premien al tuertito o la gordita petisa (… pero tan simpática) en vez de la desafinada, para “ganar” en Bailando por Cualquier Cosa, mientras que en otro escenario, sigilosamente, los mafiosos duplican las tragamonedas en Alta Gracia, o le regalan la manzana del Banco de Córdoba a una “empresa exitosa” …y amiga.
Del comentario que leí del excelente Lacolla, me queda que a esa película "realmente merece el premio de Hollywood"... pero eso, a quién le importa? Fijate que "El curioso…" tuvo más de 10 nominaciones, cuando con una sobraba! Para muestra, basta con un botón!
Humildemente, me permito recomendarte que la vuelvas a ver.
Sergio: Que pérdida la de Lacolla para los lectores de La Voz. ¿No se podrá hacer nada para que vuelva? Las críticas de cine del diario son lamentables de aburridas y no aportan nada.
saludos Tito
El primer anónimo que escribió, creo que él no vio la peli. Tiene un super final feliz... Ta buena.
Advierto que a partir de este conveniente premio Oscar, necesito info:
Estoy buscando información sobre la desaparición de las villas miserias de la India (y de Córdoba) y del fin de la especulación política con los sin techo;
Estoy buscando noticias de la finalización de la mendicidad organizada allá (y también acá);
Espero noticias de la disminución de la saña de las policías golpeadoras de allá (y de acá) cada vez que se les dá la respuesta correcta;
Me rompo todo buscando fotos del conductor de programas (el de allá y los Tinelis y las Susanas de acá) entrando a la mezquita, o al templo, a ofrecer su arrepentimiento por participar del juego de la mafia del espectáculo televisivo;
Miro las noticias de la India (y de acá ) para saber si disminuyó el turismo de prostitución infantil, el crimen organizado, la trata de seres humanos, el negocio de la pobreza, etc;
Leo las estadísticas publicadas en la India (y de aquí) acerca de la mejora en la instrucción pública de los que menos tienen para mejorar sus posibilidades. También espero encontrar que los programas educativos incluyan el nombre de Aramis;
Recorro los diarios del mundo buscando noticias del cese de la violencia racial-etnica-religiosa en India (y de aquí);
También busco información de porqué se queja el padre del niño-actor al que no le habrían pagado lo prometido (tan parecido al negociado de acá, castings mediante) y si la productora ya pagó derechos de filmación en TajMahal;
Espero ansioso saber si ya se han instalado cloacas y existen baños sanitariamente aceptables y gratuitos en la zona mostrada de Bombay (y aquí) para que no corran ríos de mierda por las calles;
Sigo atentamente la carrera de Freida Pinto para saber que precio ha pagado y tendrá que pagar (como las chicas que muestra nuestra televisión), eso sí: con celular;
También estoy tratando de encajar el grado de felicidad alcanzable después que te matan a un hermano por haberse metido de lleno en el hampa, vendido varias veces al protagonista, haberle marcado la cara con un cuchillo a la mina que tendrá que mirar a diario en el futuro, y encima tener que volver a repartir té a los del call center, porque no sabe hacer otra cosa, y si tiene certeza de salir con vida de la estación de trenes.
Eso sí, la lección está aprendida: para ser feliz, tenés que hacerte a la idea de nacer y crecer en una villa miseria y te tiene que pasar de todo, para luego ganar el quini o quizá 20 millones de rupias.
!Necesitamos entonces miles de villas miseria que nos contengan!
Gobernadores, apiádense de nosotros y dénoslas ya!
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