
El abogado cordobés Miguel Rodríguez Villafañe debe ser el argentino que mejor maneja el tema de los medios comunitarios, esto es, cooperativas, mutuales, clubes y otras organizaciones de la sociedad civil que pelean para tallar en el campo de los medios electrónicos. Acaba de sacar este libro, en el que seguramente cuenta (todavía no lo leí) la pelea que da desde hace más de 10 años, con éxito en los tribunales y no tanto en la práctica, para que esas entidades puedan acceder a licencias de radiodifusión. Es un tema del que se habla casi nada, que no está presente ni en los chismes sobre la nueva ley que por estos días inundan los medios. Pero que será fundamental si el Congreso termina aprobando el proyecto de Radiodifusión que acaba de enviar el Gobierno de Cristina. La nueva ley prevé dividir la torta de los medios electrónicos en tres porciones iguales: privados, Estado y entidades comunitarias. Hoy es casi todo privado, con una porción muy secundaria del Estado en sus diversas formas (universidades, estados nacional, provinciales, etc.). Cómo se terminará edificando esta tercera pata y evitando -por ejemplo- que los caudillos de cada lugar no testaferreen para quedarse con las licencias, va a ser algo digno de ver. No es que sea imposible (de hecho hay proyectos que ya funcionan y bastante bien, como la radio barrial y villera de Córdoba). Creo que nadie duda de que es necesaria una nueva ley de Radiodifusión, que rescate la comunicación como un derecho, que enfatice el papel del Estado -no del gobierno de turno- en la administración de las licencias y que actualice un marco legal que fue concebido para una época en la que no existían las FM, Internet, la televisión por cable ni los celulares, y que afirmaba buscar el desarrollo cultural al mismo tiempo que se censuraba, se prohibía y se mataba. El problema es el modo en que ahora se instaló el tema, como una pelea política de fondo y final, en la que está en juego mucho más que la propiedad de radios y canales de televisión. Como dice Carlos Pagni en este comentario, la radiodifusión no es la única área del país que debe pelear contra los monopolios reales y presuntos. Se puede agregar que tampoco es esta la única norma fundamental postergada; basta recordar sólo lo que sucede con la Ley de Coparticipación. La batalla a campo abierto recién empieza. ¿Las empresas privadas deberán devolver 276 licencias, como dice esta nota? La nueva ley, tal como está, prohibe que un grupo empresario brinde TV por cable y TV abierta en la misma zona. En Córdoba, el grupo Clarín debería desprenderse de Canal 12 (y, por otra cláusula de la ley, también de Radio Mitre y sus FM) si mantiene la empresa de cable, y Cadena 3 debería desarmar su red de repetidoras. Pero con las promesas de la nueva tecnología de TV digital, no está claro cuál de los dos tipos de TV será más rentable a futuro. Para los periodistas, locutores, técnicos, tampoco queda claro si, laboralmente, estarán mejor con el nuevo marco legal propuesto. ¿Algún colega tiene esto más claro?





















































































5 comentarios:
El problema no es si un político se hace dueño de un medio. Ni tampoco que un dueño de un medio se haga político (De Narvaez). El problema es si va a haber lugar para más voces, con lo que la influencia de ese político particular va a quedar licuada en las diversas opciones que habrá para las audiencias. Respecto de tu preocupación de si con la entrada de ONG's en el espectro van a aparecer testaferros de los políticos, me pregunto. Hoy, siendo que las licencias son sólo para las empresas con fines de lucro, ¿es imposible que se meta un político en un medio?.
El problema no es saber de quien son los equipos que juegan (si son de un político, de una corporación empresarial) el problema es que elm hoy el "campeonato" de la TV lo juegan un equipo grande, dos medianos, y ningún chico. Con la nueva Ley, así Sobish tenga un medio, van a ver 3 o 4 que van a poder opinar distinto, y por lo tanto, las audeiencias van a tener opciones REALES para elegir. Será un sistema de libre competencia perfecta en donde el desisor será el público, y no un monopolio económico beneficiado por sucesivos aprietes a los gobernantes. O te queda alguna duda de como opera Clarín?
Con ustedes el omnipresente opinólogo Fede M (clap clap clap)
Gracias loro!
Pienso que cada uno (gobierno y grupos empresariales) quiere sacar rédito político/económico. Es una suerte de guerra donde dos grandes poderes se disputan entre sí. Pero al medio de todo esto está la sociedad, el derecho que tenemos sobre la información.
Yo creo que esto se tiene que hablar y tratar durante un año como mínimo, para ver que piensas las universidades (aguante la ECI!) y la comunidad y como también sostener la opinión de gente que esté en el tema, periodistas de censurados de venezuela, periodistas censurados de Córdoba (Enrique Lacolla), y así.
Saludos.
Manolo. Este debate tiene 26 años. Y respecto de la ECI, se hicieron los Foros, se introdujeron reformas y sobre todo se debatió. Notas en La Voz o en los medios radiales y televisivos?: 0. Quizás por eso no te enteraste. Lo que estos tipos invisibilizan con el manejo espúrio de su posición dominante no existe. Ni siquiera para un tipo informado como vos. EN cuanto a los intereses: Sí, el gobierno y las empresas de medios tienen intereses. Pero la Sociedad no está en el medio impávida (que fea que es esa imagen Rosabertiniana de una sociedad unívoca y estupefacta todo el tiempo con los "desatinos de su dirigencia"), la Sociedad tiene intereses, en muchos casos curzados. Pero el Interés que compartimos todos es que se respete su derecho a expresarse y a que esta expresión sea plural y diversa y no monopólica y unidimensional.
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