24 de junio de 2009

La foto del camión


Hace más de un año que tengo esta foto como fondo de escritorio en la pantalla del diario. Apenas la vi en Internet la descargué. No sabía quién era el fotógrafo, a cuál región del mundo pertenecía la imagen ni de qué época era. No es una fotografía de gran técnica. Es un registro referencial. No se destaca por su ángulo ni por su riqueza de planos, por decir algo. Tampoco es la gran foto de denuncia, la foto conmovedora que nos refriega en la cara la miseria, el hambre, los millones de personas condenadas a vivir mal y morir rápido en tierras africanas. La foto tiene el valor del haber estado ahí, parado en el desierto cuando pasó ese camión cargado hasta la exageración. Ver la aparición y hacer clic. Eso es lo que después cuenta. Los que van en el camión son todos hombres, todos negros, van casi todos enturbantados y vestidos a la occidental. Algunos miran hacia el fotógrafo. Sonríen, como concientes de esa situación imposible, de ser un centenar de navegantes beduinos sobre un solo y gigante camello metálico. ¿Son desplazados rumbo a un campo de refugiados? ¿Dónde están sus mujeres y sus hijos y sus padres? Porque son, también, todos de una edad media, pareja. ¿Son soldados? ¿Adónde van con frazadas y colchones? Los bultos azules, cilíndricos en su mayoría, parecen recipientes con agua, lo último a abandonar si por alguna circunstancia del viaje debieran comenzar a arrojar lastre. Algunos envases están envueltos con telas blancas, como de sacos de harina, y llevan escrito los nombres de sus dueños. ¿Están abandonando para siempre los lugares donde nacieron e hicieron sus vidas? ¿Escapan del manotazo seguro y mortal de la guerra, de la sed, de la falta de comida, de una epidemia? Las expresiones de los rostros no parecen tan dramáticas. Después de verla por varias semanas alcancé a entender qué me llamó la atención de la foto. El camión con su montaña de bultos coronada por ese centenar de hombres es una obra escultórica. Es una construcción espontánea y artística. Una performance involuntaria, si se quiere. Como cuando encendemos velas y, sin que intervengamos, la cera restante culmina una obra plástica extraña, inesperada y llamativa. O como cuando, al final de un viaje, el parabrisas del auto es una tela manchada con explosiones de insectos y polen de mariposas, listo para montarlo en una exposición. Pero, como toda obra artística, además de que como tal sólo existe en mi ojo, esta fotografía prodiga una esquina inquietante. Un mensaje perturbador. Primero, el peligro de que la foto valga más que la realidad que muestra. Dicho de otra manera, que resalte más como salvapantalla en cómodos escritorios del mundo cómodo que como captura de una situación urgente que continúa mientras leemos esto. Porque ese camión siguió viaje y luego hizo otros viajes más, y esa gente no existió solamente para que alguien pasara por ahí y tomara una foto. Estoy hablando, por si no se entiende, del compromiso que cabe esperar de cada uno de nosotros como integrantes de la misma especie de los que van arriba del camión, de ese promontorio de músculos, dentaduras y calaveras, hacia un destino que no se vislumbra confortable. Mi preocupación, me di cuenta, no era la fotografía sino el modo en que sería percibida. La imagen, cada vez que la veo, me recuerda a la hormiga que somos. Me hace viajar por unos segundos hacia metáforas sobre granos de arena insignificantes extraviados en playas galácticas infinitas, me proyecta a Carl Sagan hablando sobre cómo devenimos del polvo estelar, me interna en uno de esos documentales tipo National Geographic sobre imperceptibles insectos que nacen y mueren por millones en menos de lo que dura un parpadeo. El camión es así un arca sin profetas, reserva de nada, exquisito bocado para la garganta del diluvio. La foto me ratifica en mi materialidad, en cierta fatalidad romántica que suele quedar tan bien en las conversaciones a las cuatro de la mañana y en las discusiones que duran lo mismo que el contenido de las botellas, pero que siento tan real como una patada en los riñones. Hace unos días vi que unos amigos en Facebook habían usado esta misma foto para hacer una broma. Colocaron nombres de sus conocidos sobre cada negro del camión y luego la enviaron a todos por mail. Para reírse. Sí somos hormigas. Valemos poco, no importa si 500 metros más adelante del clic del fotógrafo el camión saltó por el aire en un campo minado y no hubo salvados, si lo alcanzó el misil de una guerra cercana y estúpida, si lo tragaron las arenas, si lo engulló un cocodrilo mitológico, si todos sus vanos sobrevivientes saltaron a una patera que naufragó al día siguiente sin alcanzar a sospechar la costa europea. Al mismo tiempo, no puedo sacarme una ilusión de la cabeza. El camión que avanza hacia la zurda, peleándole a la duna con su góndola llena de packaging con tapizado humano, es un imagen vital, voluntariosa, porfiada. Como que uno se imagina que en el cuadro siguiente la película nos reserva alguna postal de futuro. La fotografía es del francés Roberto Neumiller y es la número 70 de su exposición SOS Sahel, colgada en 2007, sobre tristes y creíbles historias de esa franja del norte africano que agrieta los territorios de Nigeria, Mauritania, Malí, Senegal y Burkina Faso, al sur del Sahara. Yo sé que el camión sigue yirando por ahí. Puedo sentir su motor vibrando en la pantalla.

23 de junio de 2009

La verdad y las buenas historias

Esto le pasó a El País. El domingo publicó esta nota contando cómo se filmó la eutanasia de un luchador antifranquista. Pero la periodista cometió un error fatal: creyó la versión de la única persona que consultó. Todo está explicado en este duro descargo de la defensora del lector del diario. Entre otras cosas, enrostra al medio que hacía 11 días había recibido un pedido de rectificación de la viuda del muerto y todavía no lo había publicado.

Seguimos 14 veces

Nuevo número de la revista de los periodistas con más arrugas de Córdoba. Se puede pedeefear en Prensared.

22 de junio de 2009

Candidatos

La última El Sur ya está en la calle. Atrae esta nota que cuenta la extraña conducta que muestra el viudo de Nora Dalmasso en el juicio que le entabló al director de la revista Hernán Vaca Narvaja por sus notas sobre el asesinato todavía sin resolver.

21 de junio de 2009

Doña Rosa ahora escribe

Entre la catarata de imágenes que arroja la crisis de los diarios tradicionales, se suma esta de The New York Times: recluta lectores para que le escriban sus noticias de las páginas vecinales. Los invita a ser periodistas a través de este blog y les va asignando, con anticipación, las notas que deben cubrir en las próximas semanas. Con imágenes y todo. También les pide que sugieran cuáles temas deberían ser abordados por los periodistas del diario. Una manera de ahorrar costos, ya que no le pagan a los vecinos ni gastan en periodistas, y de darle a los lectores una ilusión de cobertura periodística sin garantías de profesionalidad. Las noticias contadas y mostradas por los lectores pueden verse en este lugar.

17 de junio de 2009

Lo que hago por un coñac

Me prometieron un coñac por hacer este post. Y ya se sabe cómo somos los periodistas. Tengo colegas que por un reloj de 40 pesos serían capaces de escribir una página entera. No quieran imaginarse lo que otros están dispuestos a hacer por, digamos, un viaje de una semana con hotel pago en cualquier lugar. Bueno, como dije, las siguientes líneas están inspiradas en mi necesidad personal de obtener una botella de coñac. Gratis, por supuesto. Vean qué fácil me la gano:


Humberto Chanquía nació en la Laguna Azul hace 83 años. No es una manera de decir. Realmente nació allí un día de frío en que su mamá estaba lavando la ropa en el río y comenzó a sentir dolores de parto. Ahora tiene en sus manos una orden de desalojo donde le dicen que su casa no le pertenece. Que ese lugar donde nació, donde vive con sus nietos, donde vivió con sus padres, donde crecieron sus hijos, no le pertenece, es de otra gente. De la gente que quiere desarrollar el country más grande de Argentina. La casa de Chanquía es un rancho con letrina afuera y techo de chapa, está ubicado entre el río y el canal en medio de los barrios La Banda y El Serrano.
Desde hace casi una década La Calera, junto al área noroeste de la ciudad de Córdoba, se ha convertido en uno de los espacios preferidos para el desembarco de los más importantes desarrollistas urbanos con la finalidad de instalar countries de alta categoría. Así, sobre la avenida Ejército Argentino y el camino a Villa Warcalde, se albergan en el ejido de La Calera los countries Cinco Lomas, La Rufina y Calicanto. En la loma de enfrente de estos emprendimientos se desarrollan La Estanzuela, Jardines de la Estanzuela y Balcones de la Estanzuela, los barrios cerrados Altos de la Calera y Los Prados, y el imponente country de montaña La Cuesta. En esta enumeración falta incluir el megaproyecto Laguna Azul, que pertenece al grupo Euromayor y Ecipsa y que con sus 430 hectáreas será uno de los más importantes de nuestro país. En el límite de la ciudad con la capital provincial, pero del lado de Córdoba, también abundan los countries: Lomas de la Carolina, El Bosque y Las Delicias son algunos de ellos. Entre medio quedó "apresado" el Cuesta Colorada, uno de los barrios históricos de Sierras Chicas.
Juan llegó hace diez años a La Calera y lo hizo buscando negocios. Es dueño de una empresa constructora y vive en el country La Rufina. Su trabajo consiste en hacer casas impactantes en esos barrios exclusivos para que quienes las vean y puedan pagarlas, lo contraten para hacer otras. Su vivienda actual tiene más de 500 metros cuadrados cubiertos. La primera pregunta lo sorprende. En realidad, lo que lo sorprende es su propia respuesta. Sentado en el coqueto living con piso de parquet de su casa mira hacia la piscina, piensa unos segundos antes de contestar y, honesto, remata: "Nunca. En estos diez años que vivo en La Calera nunca realicé ninguna tarea -que no sea laboral- con algún vecino de la ciudad. Nunca", repite y sonríe, quizá hasta un poco sonrojado, pero sin culpa.


Así comienza la muy buena nota Hasta que un día llegaron ellos, sobre el avance de los countries en el Gran Córdoba, que ganó el concurso 2009 de notas periodísticas Rodolfo Walsh que todos los años organiza el Cispren. Sus autores son Dante Leguizamón (¡Grande, Dante! -¡No te olvidés!-) y Guillermo Lehmann. Miren cómo festejaron estos premios en Día a Día. Qué fanfarrones.

Ah... si ya lo estoy saboreando.

15 de junio de 2009

Otra omisión en el caso Dalmasso

Cuando ya casi nadie habla del asesinato de Nora Dalmasso, linkeo un comentario hecho por el odontólogo forense Héctor Ceppi en su blog. Otra omisión, entre la catarata de omisiones, que tuvo la investigación del caso. A todo esto.... ¿alguién volvió a escuchar una novedad sobre los resultados de los estudios de ADN?

14 de junio de 2009

Morales Solá, un periodista con acceso

En las clases de investigación periodística siempre hablamos sobre la importancia de saber citar las fuentes informativas. Decimos que una cita correcta incrementa la seriedad y profesionalidad de una nota y es prueba de respeto hacia los lectores precisar el origen de una información y no vender cualquier fruta citando fuentes inverosímiles. Miren cómo arranca esta columna de opinión de Joaquín Morales Solá en su espacio de hoy en La Nación:

'Estamos en un avión en emergencia y el piloto cree que volamos en cielo limpio. Necesitamos ayuda' . Un ministro importante del gobierno de los Kirchner le habló en esos términos a un hombre que suele acceder al matrimonio presidencial.

Repito la cita de fuente que hace Morales Solá: Un ministro importante del gobierno de los Kirchner le habló así a un hombre que suele acceder al matrimonio presidencial.

¿Cómo es un hombre que suele acceder a un matrimonio? Sobre todo a un matrimonio presidencial. ¿El terapeuta de la pareja, quizá? ¿Un tercero en discordia? ¿Un amante ocasional? ¿El electricista de Olivos? ¿El chico del delivery? Y ¿cómo puede ser importante un ministro si para acceder a los K lo hace a través de un misterioso hombre de acceso matrimonial? ¿Será el mismo Morales Solá el hombre que accede al matrimonio? ¿Se está citando él mismo como fuente de su nota pero hablando de él en tercera persona? Pongámosle nombres a los personajes. A ver... ¿un ministro importante de este gobierno? No es muy difícil: Julio De Vido o Aníbal Fernández. No hay más ministros importantes, al menos desde la óptica K. ¿Y el misterioso hombre con acceso a ambos? A ver... Alberto Fernández o algún jefe de bancada legislativa, tampoco son tantos. Ahora bien, ¿para qué De Vido o Fernández, si son importantes, necesitarían hablar con un ex funcionario o un diputado nacional para decirle algo a los K? ¿O es que se trata de otro ministro quizá no tan importante como para tener la llave del dormitorio presidencial? Todas preguntas que se habría evitado el columnista si fuera más preciso y profesional en su cita de fuentes periodísticas. Así como está, la cita da un poco de vergüenza.

11 de junio de 2009

Un presidente como Bielsa

El éxito de Marcela Bielsa al frente de la selección chilena es tan grande, que hasta los candidatos a la presidencia del país vecino se comparan con él. Esto dice al diario La Tercera el candidato de la Coalición por el Cambio Sebastián Piñera:

-Los mismos jugadores, los mismos estadios, la misma infraestructura, la misma formación, pero una actitud y un liderazgo nuevo le cambiaron el rostro a la Selección chilena. Eso es lo que yo quiero hacer si soy Presidente.
-¿Usted quiere ser el Bielsa del futuro gobierno?
-Definitivamente yo quisiera ser un Presidente que le cambie el rostro al país.

¿Algún candidato nacional querría compararse hoy con el técnico Maradona?

10 de junio de 2009

La vergüenza de Diario de Cuyo


En esta nota sorprendente, el Diario de Cuyo explica hoy a sus lectores por qué censuró la revista Rumbos, que debía entregar con su edición del domingo, como hace todas las semanas. El texto es sorprendente porque se trata de la justificación de un diario para negarle información a sus lectores. Lo peor es que lo hace desde una posición provinciana y chauvinista que, sospecho, oculta sus intereses comerciales, que son los que hoy determinan en buena medida el grado de libre expresión de los medios. Imagino al gobierno del minero José Luis Gioja y a los gerentes de la minera Barrick, llamando a los dueños del diario para retirarles la publicidad si hubieran distribuido la revista. Si hay un tema del que no se puede hablar libremente en San Juan es sobre las relaciones económicas entre sus gobernantes y la patria minera que florece en la cordillera. Por eso, la queja del diario sobre que la revista la hacen un grupo de porteños o que no chequeó la información, suena a fuera de lugar: durante años no le molestó entregar a sus lectores, cada domingo, esa revista unitaria y poco profesional. Más detalles, acá.

Los combates de Malvinas en 3D



Me cuenta Gustavo Cruces, uno de los socios del estudio cordobés 3Delta, que metieron mano en la animación digital de las batalles aeronavales de la guerra de Malvinas para un documental que emitirá History Channel el próximo lunes a las 22.30. Los anticipos colgados en YouTube de 1982 La guerra desde el aire, son espectaculares.

Más colegas con blog

Continúa ampliándose la blogósfera con periodistas que saltan al blog propio. Acá, los de los amigos Juan Bernaus, de Canal 12 de Córdoba y Marcelo Falak, de Ambito.

5 de junio de 2009

Mundo Peiró


Peiró me pidió que lo ayudara a presentar su libro, por el que tanto le habíamos roto las guindas en innumerables almuerzos en el diario. ¿Cómo no vas a haber publicado un libro, Peiró?, le decíamos todos. Al final, con la gran ayuda de su familia que hizo de editora, Peiró se dio y nos dio el gusto y publicó un librazo, una obrita de lujo, de esas para no prestarle a nadie. No es un repaso de toda su carrera sino de sus publicaciones humorísticas en La Voz. Muchos, entre los que me cuento, quisieran tener sus chistes e historietas publicados en revistas como Hortensia, Humor y Sex-Humor, pero habrá que seguir esperando. Anoche, luego de que Cachoíto de Lorenzi sostuviera la atención de la asistencia durante media hora hablando sobre los carteles que señalan los baños públicos (sí... un genio el Cacho), me tocó hablar y hablé de la elección del criterio con el cual se va a contar una noticia cualquiera y cómo Peiró se plantó en su tira Primer Mundo en un lugar político y humorístico muy preciso a la hora de mostrar el mundo. El salón del Paseo Buen Pastor estuvo lleno y cuando me fui Peiró seguía firmando ejemplares. Por supuesto, tuvo que firmar el mío. ¡Gracias, Peiró!

3 de junio de 2009

Los guardaespaldas de Cristina

Miren lo que le pasó a una periodista cordobesa cuando quiso acercar su micrófono a la presidenta en la visita a Río Tercero:

Hola colegas, les escribo para denunciar un hecho q me parece gravisimo, soy valeria gamboa, periodista de canal 10 de cordoba. en este caso lo hago para denunciar la patota k que con total impunidad me dejo de cama, literalmente, cuando la presidenta visito el viernes pasado la fabrica miliar de rio tercero. estoy realmente asombrada y azorada con la impunidad con la que se manejan estos tipos! y espero q puedan comentar algo ,porque es el unico consuelo que me queda despues de lo que me paso, tratar de difundir por los medios serios el avasallamiento q estamos sufriendo por esta dinastia q vino a debilitar aun mas nuestra a debil democracia. voy a los hechos: me mandaron a cubrir el acto, que producto de la pesima organizacion se hizo en un galpon de la fabrica, sin tiempo que se montaran las infinitas vallas q nos separan de la presidenta, como si realmentte en lugar de periodistas fueramos terroristas armados con bombas. estabamos muy cerca de ella, y obviamente , cuando terminó su discurso me abalance para conseguir la tan preciada nota. ahi comenzo el apriete y los golpes de los patovicas a sueldo q la "protegen" de nosotros!!! imaginate, mido un metro sesenta y asi y todo me enfrente a estos seres despreciables q deben manejar todo tipo de practicas para detener a periodistas... me golpearon los brazos, me bajaron el microfono aprsionando mi mano derecha, trate de defenderme pero no me daban las fuerzas.. obvio q segui intentando conseguir dos malditas respuestas de esa despreciable mujer. lo mas grave ocurrio cuando se iba en la traffic y saludaba por la ventanila, dije es mi oportunidad y otra vez trate de acercarme.le saque dos palabras q no imagine me costarian un traumatismo de torax. en ese momento escuhe "agarra a la rubia", o sea yo, y un patovica se clavo en el piso, impidiendo q yo avance mientrsa la gente, lamilitancia venia haciendolo, por lo tanto quede literalmente aprisionada entre este hijo de puta q no se movia, era una pared, y los demas que me aplastaban.ahi senti un ruido en el pecho y en el torax, como si algo se hubiera roto... en la calentura del momento no le di mcha bola, pero cuando el cuerpo empezo a enfriarse empece a sentir dificultad para respirar, dolor en toda la parte derecha del pecho, omoplato, cintura, y prolongacion del dolor desde el hombro hasta la mano derecha.llegamos muy tarde, me acoste y al otro dia, o sea ayer, fui al medico.me diagnostico traumatismo de torax sin compromiso oseo, por suerte no hubo fisura de nada, y desgarro muscular. esto me implica varios dias de reposo, inyecciones, fisioterapia, etc, y el odio de haber sido literalmente atacada por haber querido hacer una nota!!! siento mucha impotencia y bronca..les pido por favor que comenten algo es lo unico que me queda, denunciarlo publicamente. les mando un beso grande y te estare eternamente agradecida! vale por las dudas mi cel es 351 155173441