Mañana se va a celebrar el Día del Periodista que menos entusiasmo genera desde que me dedico a este oficio hecho de letras, chequeos, puteadas, satisfacciones y telefonazos. El cambio profundo que enfrenta el periodismo, la nueva relación con la información que facilitan las nuevas tecnologías, la caída en las circulaciones y en la influencia pública de la prensa gráfica, la desorientación de las universidades que siguen formando profesionales para una profesión que ya no existe, la depreciación de las condiciones laborales en las empresas de medios, todo se conjuga para que mañana, en lugar de nuestros vasos, podamos levantar nuestros pañuelos. Podríamos hablar horas sobre esto (de hecho, algunos llevan años hablando de lo mismo y vendiendo su horóscopo más o menos apocalíptico, más o menos ingenuo de lo que deparará el futuro). Elijo referirme a estas cosas:
1) Mañana el gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti, organiza un brindis para periodistas. Sería mucho más serio que el gobernador celebrara la libertad de prensa entregando las respuestas a los pedidos de información pública que su gobierno viene ignorando desde hace tres años. Por ejemplo, los cordobeses siguen sin conocer el contenido de la declaración jurada del ex gobernador De la Sota porque Schiaretti la mantiene bajo llave. Y así como con Schiaretti, la farsa se repetirá mañana en los salones oficiales de todo el país. Esto es corrupción, no hay que darle tantas vueltas a la hora de calificarlo.
2) Cada vez más los jóvenes que ingresan a trabajar en sitios periodísticos se parecen más a data-entries que a periodistas. Clavados a un escritorio, atados por el cable del teléfono y dependientes de las pantallas, mantienen poco de los periodistas reflexivos, callejeros y cuestionadores que hicieron que valiera la pena el oficio. No sólo es malo tener el culo en la silla todo el día, lo peor es que las noticias terminan saliendo como nuestros culos: infladas, sin color y generalmente poco atractivas. No, García Márquez: este ya no es el mejor oficio del mundo.
3) Una gran parte de las empresas periodísticas hoy solamente son empresas, que gozan del beneficio de apelar a la libertad de prensa cuando sus balances se inclinan al rojo. Es fantástico. Imaginen a las automotrices diciendo que se violan los derechos humanos cuando cae la venta de utilitarios. Con honrosas excepciones empresarias al margen, hoy los únicos que ponemos la cara y hacemos el esfuerzo de informar, de seguir contando cosas, somos los periodistas -con compañeros de ocasión como oenegés, algunos políticos, casi ningún empresario, casi ninguna asociación periodística. Es duro.
4) Entonces ¿ya podemos suicidarnos? Yo guardaría el 38, por ahora. Si nos apartamos de nuestra mirada interesada de periodistas, quizá sea un gran momento. La democratización de las tecnologías, aunque a diferentes ritmos, sí está funcionando. Hay muchas más puertas para acceder a la información que antes. Pese al esfuerzoque han hecho miles de manuales de estilo, los lectores no son más tontos sino mucho más inteligentes. Aprenden a elegir, a armar un mensaje, hacen oír sus voces, pueden cambiar más rápido de proveedor de noticias. No creo que sea posible un mundo sin periodistas, pero sí creo que más adelante quizá nos llamemos de otro modo, trabajemos en lugares que tengan poco en común con las redacciones, nos hayamos formado en especialidades y no seamos licenciados en Todología, y miremos con mucha nostalgia a esas personas que fuímos en los días de ahora. Por eso mañana, yo igual voy a brindar.
6 de junio de 2010
¡Arriba los pañuelos, periodistas!
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6 comentarios:
Brindemos, no está todo perdido.. y como decís; mañana una parte de nosotros dejará de ser como la conocemos, o cambiemos de nombre, mutaremos y quizás algo bueno salga de ello..
Mas allá de la corrupción política y las maquiavélicas empresas, mañana brindo por los que como vos ya han llegado a cargar de contenido la palabra Periodista..
Abrazos
Feliz Día
Soy Periodista, me quedará grande el calificativo pero así me siento y lo vivo. Hago radio en Villa General Belgrano " Otras Voces 103.3 y tengo un periódico regional "Caminante". Muy preocupado por la falta de recursos de todos los periodistas para poder dedicarse a eso, a hacer periodismo. Comparto la crítica y el valor para decir lo que es has dicho sin temor a que algún desprevenido tilde de inoportuna la opinión referida a la falta de transparencia en las acciones de gobierno. Pablo Miranda
Sergio. Aunque tarde feliz día. Buena nota porque refleja una cruda realidad, también te recomiendo otra que está en la página del Cispren al gato Villalba (ex) La Voz del Interior. Un abrazo. Fabián.
Sergio, dejame que por una cuestión de salud mental no comparta mucho de lo que vos decís.
Espero, en este brindis atrasado, que se pueda seguir haciendo periodismo por muchos siglos más.
Abrazo.
La extensión en los textos era justo sobre lo que reflexionaba en estos días.
Sobre el tema de que se reduce o no la extensión en web.
Creo que más allá de la extensión del texto hay un gran punto en la simplicidad o capacidad de llegada, sin vulgarizar el tema a tratar.
Sobre como marcha el periodismo.
Reflexiones y pocas verdades absolutas.
El texto más sincero que he leído sobre nuestra profesión.
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