30 de marzo de 2010

27 de marzo de 2010

Mis amigos K

Me llaman por teléfono y me invitan a marchar, valiente, contra el golpe de hace 34 años. Me mandan ristras de mails, me piden que apoye a la jujeña Milagro Sala, que haga un clic para darle de comer a un bebé wichi, que me sume a la cadena de oración contra la prensa canalla. Abren el chat a las 4 de la mañana para hacerme acordar que al día siguiente no deje de ver el programa de Felipe Pigna, que hará justicia sobre no sé cuál deformación histórica. Me envían cartas abiertas redactadas con los pies, tan antiguas, tan aburridas, tan directora severa de escuela. Me linquean youtubes del programa 678, para que vea cómo lo basurearon a Martín Caparrós, y lo que observo me da ganas de estamparme la cara de Caparrós en una remera y salir a marchar por la avenida Colón. Qué capo ese Orlando Barone, me comentan y yo, que recorté y leí durante años las columnas de Puerto Libre que Barone publicaba en La Nación, me pregunto qué clase de lobotomía le tiene reservado el destino a los periodistas lúcidos cuando llegan a viejos, porque nunca se puede haber sido simulador tiempo completo. Mis amigos K festejan los insultos tribuneros de Hebe de Bonafini. Yo recuerdo que muy derechayhumanamente les gritó ¡Bolivianos de mierda! a una familia que protestaba paseando el cadáver de un pariente en Plaza de Mayo, y cada vez quiero ser más boliviano, y quiero que a Bonafini le den el Nobel, así está más tiempo viajando. Mis amigos K me hablan de la teoría de los dos demonios, y me viene a la cabeza que a Sábato un abogado le cambió el prólogo del Nunca Más, para adaptarlo a las conveniencias actuales, a sus conveniencias actuales, y entonces digo que podríamos hacer lo mismo con Rodolfo Walsh, con los discursos de Perón, con las frases de Maradona: La pelota es derecha y humana. Hay un fusilado que vive, pero como no nos votó, a las muertes te las va a investigar tu tía. Mis amigos K, como los empleados que andan entre las góndolas de un supermercado, suelen tener etiquetas para casi todo, y Argentina es fácil de entender porque ahora la teoría es la de las dos veredas, y yo y muchos somos de esos a los que nos gusta caminar por el medio de la calle o colgarnos de cualquier árbol, o ir mejor a gritar a la tribuna de Belgrano, qué se yo, pero odio los consensos permanentes, las solidaridades que parecen complicidades, la obligación de pensar igual toda la vida, de conservar las mismas ideas como partenones cerebrales. Mis amigos K son capaces de llorar en las sentencias a Bussi y a Menéndez, y yo hace años que moqueo mejor frente a los hermanitos que limpian parabrisas y hacen malabares con dos piedras en los semáforos de Córdoba .Peor aún, mis amigos no se enteran que la letra K tenga también su responsabilidad sobre los hermanitos de la avenida Monseñor Cabrera. Mis amigos K parece que nunca leyeron nada sobre el festival del loteo en El Calafate, sobre la usura en Río Gallegos en los años setenta, sobre los días transcurridos en prisiones inexistentes, sobre la cocaína que daba vueltas en el maletero del aeropuerto de Barajas, sobre las coimas a las empresas constructoras, sobre los testaferros de los casinos, sobre la hija no reconocida de Aníbal Fernández, no parecen saber que Skanska no es el nombre de la rubia cantante de Abba. Les basta con que Cobos parezca una ablación de De la Rúa, les basta gozar ante la comprobación de que el deseo último de Carrió es ser crucificada sobre la pirámide de Plazo de Mayo, les basta la sospecha mafiosa sobre Duhalde, la sospecha de la indecisión eterna de Reutemann, les basta el papá impresentable y la billetera de Mauricio Macri, les basta que Juez sea gracioso para poderlo ignorar. Yo también tengo ganas de votar a los K cuando veo al ramillete de la oposición. Pero me resisto. Mis amigos K escuchan a León Gieco, y yo creo que los discursos K son largas, interminables canciones del Gieco menos inspirado, que si querés que me vuelva a mi Traslasierra natal yo quiero que tu empresa se vaya de mi país, y así seraaaá... Mis amigos K son capaces de hacer homenajes a magistrados o profesores adaptados a las nuevas circunstancias que ahora señalan con el dedo, por ejemplo a Menéndez, pero, saben -vamos, muchachos, ustedes saben- que esos pensaban igual que él hace 30 años y que hoy siguen pensando que menos mal que mataron a esos tipos, que así no se podía vivir, viste Mecha. Mis amigos K critican a los políticos y funcionarios arribistas, si no son arribistas K. Mis amigos K pelean por la nueva ley de medios, igual que yo, pero no pueden explicar por qué tanto apuro, por qué tiene que ser a los puñetazos, para qué compran tantos medios los amigos K. Mis amigos no hablan sobre los presos políticos de Cuba, sobre el tropicalismo del amigo Chávez, sobre los pagos K de la deuda externa, sobre los hechos que no sostengan los cartones de esta obra en cartel. Mis amigos K son a veces mis mejores amigos, entonces los quiero, los defiendo, me emborracho con ellos, vamos a discutir a las estaciones de servicio, a recitales, al bar, a la mierda, adonde sea, nunca los tolero porque me da algo de asquito decir que a un amigo uno lo sabe tolerar y no quisiera que alguna vez ellos dijeran eso de mí, que me toleran. Mis amigos K van a seguir llenándome la casilla con patrias en ofertas de temporada, con loterías para ganarse un presidente, con invitaciones a plantones heroicos frente a los feroces enemigos de turno, con memorias interesadas y convenientes progresismos. Mis amigos K saben que los quiero, aunque no sea tan cínico para hacer click para darle de comer a nadie mientras tengo el culo pegado frente a la computadora. Mis amigos K tienen mis casillas abiertas, tienen mis perfiles donde ofrendarme saludos, tienen mi blog para volver a insultar, para tuitearme que me recontra, para skypearme hasta el último gol presidencial. No quiero ver este texto en ninguna cadena antinada. Solamente lo escribí para contestar y quizá molestar un poco.

19 de marzo de 2010

Se fue el gerente de los SRT

Hoy se confirmó que Ricardo Edelstein abandonó los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba y volvió a su trabajo anterior, como gerente de la empresa de peajes Caminos de las Sierras. El ex hombre del grupo Roggio vuelve así a su viejo métier, y deja la silla vacía a Carolina Scotto, quien llegó al rectorado con una absoluta falta de política para los SRT. Al poco tiempo de asumir al frente del multimedio universitario, Edelstein fue imputado por su actuación en la Inmobiliaria Alvear (también grupo Roggio), sospechado de haber estafado a numerosos propietarios que compraron lotes en un country de la ciudad de Córdoba.

6 de marzo de 2010

Renunció la directora de Radio Nacional Cba

Una carta de renuncia colocada como comentario en este blog y una llamada telefónica me confirmaron que Gabriela Cabus renunció como directora, cansada de la visión federal que tienen las autoridades porteñas. Cabus, licenciada en Ciencias de la Información y proveniente del Movimientro Libres del Sur, puntualiza en su carta el absoluto descuido que sufre la emisora cordobesa por parte de la dirección central. En el post anterior comenté lo que ocurrió con la nueva programación lanzada por la emisora local. Cualquiera que reemplace a Cabus tendrá los mismos problemas si desde Buenos Aires no comienzan a descubrir que la Argentina es más grande, que no se necesita pasaporte para entrar a La Rioja. Esto me hace recordar y reafirmar lo que escribí acá.

Esta es la carta de renuncia de Gabriela Cabus:

Carta a la opinión pública y medios de comunicación


"La democratización de las comunicaciones debe plasmarse en los hechos y no sólo en el discurso".



En el día de ayer, viernes 5 de marzo, he renunciado al cargo de Directora de Radio Nacional Córdoba, por considerar agotada la posibilidad de avanzar en la recuperación de este importante medio público.

Los intentos reiterados de conseguir, tanto la recuperación tecnológica (no de tecnología de punta exactamente, sino aquella que permita garantizar una trasmisión de mínima calidad), como de acondicionar el histórico auditorio que ha sido motivo de orgullo para la vida cultural de nuestra provincia, han chocado con la desidia y la falta de voluntad política del Gobierno Nacional.

No es novedoso que el estado cuente con recursos insuficientes para los medios públicos, esto viene sucediendo hace décadas. Pero la flagrante contradicción entre el discurso y los hechos, sí es atribuible a la actual gestión nacional.

Luego de más de dos años pregonando la importancia de democratizar las comunicaciones y promover la generación de contenidos y fuentes de trabajo a nivel local con una nueva Ley de Medios, en los hechos sólo se ha verificado un aumento de inversión en Radio Nacional Buenos Aires, a costa de continuar asfixiando a las radios del interior.

El año pasado se adquirió el nuevo transmisor para Radio Nacional Córdoba, pero no se licitaron los trabajos para acondicionar la antena, por lo cual la emisora sigue transmitiendo con un equipo a válvula más digno de un museo que de una radio pública.

Luego de asumir la nueva la dirección de la radio la Sra. María Seoane, el “discurso federal” se profundizó, instando a las emisoras de interior a fortalecer las producciones locales. Pero los hechos desmintieron esa convicción.

Con el costo mensual de dos contratos artísticos de los que componen la programación de Radio Nacional Buenos Aires, se podría comprar el generador que permitiría a Nacional Córdoba seguir al aire a pesar de los cortes de energía eléctrica.

Con el costo mensual de tres de esos contratos el auditorio estaría en condiciones para reabrir sus puertas, retomando su olvidada vocación cultural.

Con menos del monto correspondiente a uno de esos contratos se hubiera cumplido con los cuatro contratos artísticos comprometidos para Nacional Córdoba en diciembre pasado, compromiso que decidieron no concretar durante los últimos dias de febrero.

Hace mucho tiempo que nuestra sociedad reclama coherencia de los funcionarios, es una pena que quienes se autodenominan “progresistas” actúen igual que aquellos a quienes dicen enfrentarse.

Las palabras dichas, razón de ser un medio tan maravilloso como la radio, se vacían de contenido cuando ni siquiera las respeta quien las dijo.

Las palabras deben corresponderse con los hechos, ninguna otra cosa se les pide a los responsables del estado.

Es por eso que, aunque considero agotadas las posibilidades de continuar trabajando por la recuperación de esta emisora desde su dirección, desde cada lugar vamos a continuar bregando para que la democratización de las comunicaciones sea un hecho, y no un discurso bonito.

Es lo más importante en esta instancia expresar mi mayor agradecimiento a las organizaciones sociales, los artistas, los sindicatos, las organizaciones de mujeres, los organismos de Derechos Humanos, movimientos ambientalistas, pueblos originarios y todas las personas que acompañaron nuestra gestión frente a Radio Nacional. En ese camino seguiremos encontrándonos con quienes trabajan todos los días por una comunicación plural y diversa, para todos y todas.



Gabriela Cabús.

Lic. en Comunicación Social.

5 de marzo de 2010

Menos Nacional que nunca

Así se manejan los medios estatales desde Buenos Aires: Radio Nacional Córdoba acababa de lanzar su nueva programación 2010, pero desde el Obelisco frenaron todo y ninguno de los programas nuevos salieron al aire. Ahora los cordobeses tienen el placer de escuchar... ¡otro medio hablando de los baches en San Telmo y repitiendo expresiones estúpidas como la Argentina profunda, cada vez que hablan de algo que pasó en Catamarca o Tucumán.

Esto dice la página de la radio en Facebook:

Radio Nacional Córdoba informa que debido a inconvenientes de tipo formal de cambio de razón social, nos vemos obligados a postergar el lanzamiento de la nueva programación. Pedimos disculpas a nuestros oyentes y los invitamos a continuar con la programación de LRA 1 Radio Nacional Buenos Aires.

También en Facebook, Tincho Siboldi, quien iba a conducir la mañana de la radio, explica:

Tincho Siboldi: NO me busquen porque NO me van a encontrar… “MUY RICO TODO (que se repita!)” pospuso el inicio de su ciclo matutino en Radio Nacional Córdoba hasta algún próximo lunes de marzo. Faltan firmar algunos contratos todavía, sólo eso… Feliz marzo para todos.

De esta manera, el Estado nacional está violando la nueva Ley de Radiodifusión por la que tanto pelea de la boca para afuera. Radio Nacional Córdoba ni siquiera está cumpliendo con el porcentaje mínimo de programación local que debería emitir. Ojalá sea sólo por estas semanas.